La frase fue breve, pero sacudió a los empresarios mexicanos reunidos en el Club de Banqueros de la Ciudad de México: los aranceles llegaron para quedarse. Quien la pronunció fue Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, en la antesala de la revisión sexenal del T-MEC. Con esa sentencia, Washington borró de un plumazo más de tres décadas de comercio libre en sectores estratégicos. Para México, la ecuación cambió de golpe: el tratado ya no será el escudo que solía ser, sino un terreno de negociación bajo una nueva lógica.
Aranceles T-MEC 2026: El Libre Comercio ya es Historia
Greer confirmó que los aranceles a México son permanentes. El T-MEC se renegocia bajo una nueva lógica donde la tarifa cero ya es historia.

Raíces del Libre Comercio (1994 – 2019)
El 1 de enero de 1994 cambió la historia económica de Norteamérica. Con la entrada en vigor del TLCAN, México pasó de un modelo proteccionista heredado de los decretos automotrices de los sesenta a una apertura total. Las tarifas en autopartes cayeron de 14% en 1993 a 3% en 1998, y para 2004 el sector quedó completamente liberalizado. Durante veinticinco años, autos y autopartes cruzaron las fronteras sin pagar un centavo, convirtiendo a México en el octavo productor mundial de vehículos y tejiendo una cadena de valor regional sin precedentes en el continente.
El Golpe Arancelario (2025 – 2026)
El giro fue abrupto. En 2025, la administración de Donald Trump reactivó la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, imponiendo un arancel del 25% a las importaciones mundiales de vehículos y hasta del 50% al acero y al aluminio. De acuerdo con datos de Banxico, las exportaciones mexicanas de productos de acero hacia Estados Unidos se desplomaron 54% en el primer bimestre de 2026, mientras que las de material de transporte cayeron 17% en el mismo periodo. La integración norteamericana se cuarteó y México quedó expuesto a una presión arancelaria sin precedente en su historia comercial reciente.

La Mesa de la Tensión (2026)
El lunes 20 de abril, Greer se reunió con la Cámara de Comercio de Estados Unidos en México, el Consejo Coordinador Empresarial y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz. El funcionario fue categórico: al presidente Trump le gustan los aranceles y no habrá regreso a un mundo sin ellos. Los negociadores estadounidenses propusieron además endurecer las reglas de origen, exigiendo que el 100% de componentes clave como motores, electrónicos y software provengan de Norteamérica, frente al 75% actual del valor total de un automóvil. Las condiciones del juego cambiaron para siempre.
Horizonte de Incertidumbre
La ruta hacia adelante plantea dilemas complejos. Sheinbaum y Ebrard buscan un acuerdo preliminar antes del 1 de julio que alivie la presión sobre acero y automotriz, pero la paradoja es evidente: vehículos japoneses, europeos y surcoreanos pagan hoy aranceles del 15% para entrar a Estados Unidos, mientras los mexicanos enfrentan el 25%. El país que comparte frontera y tratado con Washington quedó en desventaja frente a competidores lejanos. La negociación que arranca formalmente la semana del 25 de mayo podría reducir las tarifas, pero difícilmente las eliminará.

El Nuevo Norte Industrial
La sentencia de Greer marca un punto de no retorno. México entra a la renegociación del T-MEC sabiendo que la meta ya no es recuperar el arancel cero, sino conseguir un trato preferencial que evite quedar rezagado frente a Asia y Europa. El reto implica rediseñar cadenas de suministro, sustituir importaciones asiáticas y convencer a Washington de que la integración norteamericana sigue siendo más valiosa que el proteccionismo. El 1 de julio se acerca, y con él, la prueba de si el tratado que transformó al país puede sobrevivir a la era de los aranceles permanentes.
Fuentes consultadas: Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Banco de México, Cámara de Comercio de Estados Unidos en México, Consejo Coordinador Empresarial, El Financiero, Expansión, Gobierno de México, Infobae, La Jornada, Reuters, Secretaría de Economía, Senado de la República.